Este sistema magnético rectangular de neodimio de 35 x 22,5 mm lleva un inserto roscado en el que se pueden enroscar diversos elementos de fijación, como ganchos y hembrillas. El revestimiento de goma protege las superficies delicadas, evita arañazos y aumenta la resistencia cuando se generan fuerzas de corte. La goma también protege el imán de la humedad ocasional y de las salpicaduras de agua. Sin embargo, si se hace un uso prolongado al aire libre, puede formarse óxido. En cambio, nuestros imanes en recipiente de ferrita son inoxidables.
A diferencia de los imanes redondos con inserto roscado, este imán puede colocarse con precisión. Bajo el revestimiento de goma hay una placa rectangular de acero con un imán de neodimio integrado, magnetizado de forma multipolar. Esto permite combinar estos sistemas magnéticos entre sí; pero tenga cuidado al hacerlo: si dos de estos sistemas magnéticos quedan completamente unidos entre sí, será muy difícil separarlos.
Atención: La rosca interior de este sistema magnético es continua. Así pues, tenga cuidado al enroscar tornillos, ganchos, etc., para evitar que el revestimiento de goma se vea dañado.
Si desea cambiar de sitio el sistema magnético, no lo retire de la base desplazándolo. Esto dañaría el revestimiento de goma. En su lugar, retire el imán girándolo con un mango de plástico. A continuación, encontrará enlazado un mango a juego para este sistema magnético.
La fuerza de sujeción máxima solo se consigue si la pieza contraria ferromagnética es lisa y lo suficientemente gruesa, y si el sistema magnético se coloca directamente sobre toda la superficie. A una reducida distancia con respecto a la superficie ferromagnética, los sistemas magnéticos ya pierden algo de fuerza de sujeción. Esta propiedad es más marcada en los imanes en recipiente que en los otros imanes de ferrita y de neodimio. En nuestras FAQ sobre las propiedades de los sistemas magnéticos, encontrará más información interesante.